El canon del Nuevo Testamento

Llamamos canon al catálogo o libros que forman parte tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. El reconocimiento de los libros que formaron el canon del Antiguo Testamento fue mucho más dilatado en el tiempo, por el simple hecho de que la diferencia entre las fechas de escritura del primer libro del Antiguo Testamento y el último es mucho mayor en el Antiguo Testamento que en el Nuevo Testamento. De todas maneras, el proceso de reconocimiento fue muy similar, tal y como dijo el escritor judío Josefo: [los libros del Antiguo Testamento] «se impusieron al consenso general de Israel como órdenes de Dios».

Los cinco puntos del calvinismo (VI): Perseverancia de los santos

Finalizamos esta serie sobre los cinco puntos del calvinismo con un artículo sobre la perseverancia de los santos.

¿Qué es la perseverancia de los santos?

Louis Berkhof, en su «Teología Sistemática», la define como «aquella continua operación del Espíritu Santo en el creyente, mediante la cual la obra de la gracia divina que ha empezado en el corazón se continúa hasta llegar a ser completa». Esto quiere decir que los que ya han sido regenerados y llamados por Dios nunca pueden caer por completo del estado de gracia y dejar, por tanto, de alcanzar la salvación eterna, aunque en alguna ocasión puedan caer en pecado.

Los cinco puntos del calvinismo (IV): Redención limitada

En este artículo discutiremos si Dios tuvo como propósito salvar de entre todos los hombres únicamente a los elegidos.

Nótese que en este artículo no vamos a discutir:

  • Si el sacrificio de Cristo fue suficiente para la salvación de todos los hombres, algo de lo que no tenemos dudas.
  • Si los beneficios del sacrificio se aplicarán a todos los hombres, algo que no puede ser cierto, dado que no todos los hombres se salvan.

Una vez realizadas estas aclaraciones, pasemos a analizar la cuestión.

Los cinco puntos del calvinismo (V): Gracia irresistible

La gracia irresistible es el cuarto de los cinco puntos del calvinismo y expresa la imposibilidad que tiene el hombre de resistirse a la salvación que Dios tiene preparada para él.

Los llamamientos externo e interno

En la Escritura se distinguen dos llamamientos: el llamamiento externo y el llamamiento interno.

Se denomina llamamiento externo a la presentación y oferta universal de salvación en Cristo a los pecadores, a fin de obtener el perdón de los pecados y la vida eterna por la fe. Está implícito en algunos pasajes bíblicos, como en la gran comisión apostólica, en la cual nos conmina a todos los cristianos a predicar el Evangelio a todo hombre (véase Marcos 16:15 y ss.).

Los cinco puntos del calvinismo (III): Elección incondicional

«Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.» (Romanos 8:30)

La elección

La Biblia enseña que no podemos alcanzar la salvación por ningún mérito nuestro, ni tras ninguna decisión nuestra de ser salvos, sino que sólo lo somos porque Dios así lo quiere: «Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra» (Romanos 11:5-6).