Consumismo

"El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad." (Eclesiastés 5:10)

 

Paradójicamente, en época de crisis económica, el consumismo resulta ser una de las amenazas más graves a las que está sometido el hombre.

Alegoría del Viejo y Nuevo Testamento, por Hans Holbein

"He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo." (1 Corintios 51-57)

 

Hoy en día vemos la muerte como una realidad extraña y lejana y esto se debe a que, como hecho cotidiano, hace tiempo que se trata con respeto y a escondidas.

Jesucristo, nuestro salvavidas

"Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo." (Juan 11: 25-27)


Encontrar sentido a la vida en una sociedad egoísta como la nuestra es realmente imposible. Las frustraciones, los miedos y la impotencia se apoderan de nuestro ánimo. Es cierto que puedes ser feliz por algún tiempo, realizarte como persona o tener una familia maravillosa; pero tarde o temprano te verás defraudado. Los errores, el mal y el egoísmo, en definitiva el pecado, están a la vuelta de la esquina esperando cualquier oportunidad para arruinar tu felicidad. Por si todo esto no fuera poco un día la muerte vendrá a visitarte. Entonces todo el placer y la buena vida desaparecerá, el dolor y la pena aumentará y acabarás tu vida separado de Dios, la felicidad y el amor en un lugar horrible, el Infierno. Puede que todo esto te suene a “cuentos de viejas”; pero la Palabra de Dios lo deja muy claro. Además, si lo piensas por un momento, notarás que tienes ansias de eternidad. Tú mismo te das cuenta que tu vida no se acaba con la muerte.

Cuadro de Lucas Cranach

"Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa. Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?" (2 Samuel 9:7-8)

Así como David fue clemente y ayudó al hijo de su querido Jonathan, el Señor nos ama y nos salva por amor a su Hijo Jesucristo que, a su vez, nos amó a nosotros primero.

Fragmento del Infierno, del Jardín de las delicias, de El Bosco

"También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita." (2 Timoteo 3:1-5)