Cartel del film Blessed

"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí." (Juan 14:6)

 

Hay mucha gente joven que vive sin esperanzas ni ilusiones. Su existencia es gris, fría, alejada de todo afecto. Como ancianos que esperan la muerte se pasan los días viviendo al límite. Para ellos no hay preocupaciones ni alegrías duraderas. Todo se pasa y se pierde fugazmente. Las familias luchan contra la apatía, el desarraigo, la violencia y la desesperación de estos jóvenes. Madres que dejan su sueldo en psicólogos, padres que no duermen pensando en el futuro vacío de sus hijos.

La ilusión por vivir se ha desvanecido detrás de un juego de consola, el alcohol, el sexo, o lo que es peor, las drogas. La superficialidad y la muerte del espíritu son el pasatiempo favorito. Nunca antes, quizás, existieron tantos jóvenes zombis que, cargados de pecados, desconocen el más mínimo sentido de culpa. Sentimiento que asesinaron en su infancia en aras de un materialismo que se marchitó conforme pasaban los años.
Aquellos padres que criaron a sus hijos con libertad y les colmaron de caprichos desconocían que esta actitud generosa llevaba el germen de la apatía futura. Ahora en sus hijos ha fructificado el pecado con abundancia extrema.

Pero no todo está perdido para ellos. Primero han de descubrir en que se ha convertido su vida, ver como se han vuelto esclavos de Satán y el pecado. Cuando descubran su condición pecadora, condición general de toda la humanidad, han de llorar y sentir dolor. Nada más triste y desesperante que descubrir que creyéndose libres y sin ataduras sirven a Satanás. Entonces, y sólo entonces, podrán encontrarse con El Único capaz de sacarles de ese atolladero: Jesucristo. Él es la verdadera esperanza de esta juventud perdida y sin esperanzas. Aquel que dio su vida para liberar del pecado y la muerte a los que depositan en Él la confianza.

Hoy hay esperanza para ti, Cristo ha irrumpido en tu vida y va a cambiar tu corazón. Siente la alegría de quien es libre en el señor.