A lo largo de nuestra vida nos encontramos en muchas situaciones diferentes, situaciones que nos pueden beneficiar y situaciones que nos pueden perjudicar, situaciones en las que podemos hacer el bien y situaciones en las que hacer el mal.

¿Qué he de hacer?

Cada día tenemos que tomar decisiones en estas situaciones. ¿Pago el billete de transporte público aunque nada ni nadie controle el acceso? ¿Digo a los demás lo que quieren escuchar o lo que necesitan que les digan? ¿Miro programas en televisión que no son apropiados y no edifican, sino todo lo contrario?

¿Qué decisión debe tomar el cristiano en todo caso? ¿Qué reglas debe seguir? El cristiano siempre tiene que tener en cuenta en todo lo que hace el "gran mandamiento": "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. [...] Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mateo 10:37b-39b).

Así pues, Dios nos dio la clave para poder actuar siempre de acuerdo con sus designios. Ahora sólo tenemos que pedirle siempre en oración la inspiración para saber qué hacer y cómo actuar. Obedezcámosle y Dios nos recompensará con creces.