La homosexualidad en la Biblia (I): La Creación

El tratamiento de la homosexualidad en la Biblia ha sido un asunto muy discutido últimamente a cuenta de las reformas legislativas que se han puesto en marcha o tienen previsto ponerse en marcha en muchos países, para la regularización de las uniones entre homosexuales, ya sea en forma de uniones civiles o de matrimonio.
Desde nuestra iglesia nunca hemos ignorado lo que dice la Biblia sobre la homosexualidad, es por ello que vamos a publicar una serie de artículos para tratar las principales objeciones que proponen aquellos cristianos que consideran que la homosexualidad está condenada en la Biblia.
Esperemos que os sea de bendición y os ayude a aquellos que tenéis dudas sobre la consideración por parte de Dios de vuestra sexualidad.

"¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?" (Romanos 10:14)

 

Muchas veces me pregunto cómo puedo servir mejor a mi Señor. Es difícil trabajar en el ministerio pastoral y en la iglesia local cuando trabajas contra corriente. Este es un problema que no me afecta únicamente a mí. Hace unos días una persona de otro país europeo me transmitía sus inquietudes sobre el servir a Dios y el rechazo por su tendencia sexual.

Para inaugurar esta sección deseo aportar mi experiencia, para edificación y ayuda de otras personas en situación similar, explicando un poco como transcurrió mi vida, desde mi pasado de odio y desprecio a todo lo que yo era, hasta cuando acepté mi condición sexual.

Retorno del hijo pródigo, de Rembrandt

"Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas…" (Hechos 10:34)


Las personas homosexuales, cuando son confrontadas con el mensaje de la Biblia, sienten desprecio y rechazo hacia aquellos que los condenan por su tendencia sexual. Ante tal ataque frontal todo homosexual cierra la puerta a la penetración del Evangelio, lanzándose a una vida licenciosa y gobernada por el pecado como única salida a su vida sin Dios ni Salvador.