La homosexualidad en la Biblia (I): La Creación

El tratamiento de la homosexualidad en la Biblia ha sido un asunto muy discutido últimamente a cuenta de las reformas legislativas que se han puesto en marcha o tienen previsto ponerse en marcha en muchos países, para la regularización de las uniones entre homosexuales, ya sea en forma de uniones civiles o de matrimonio.
Desde nuestra iglesia nunca hemos ignorado lo que dice la Biblia sobre la homosexualidad, es por ello que vamos a publicar una serie de artículos para tratar las principales objeciones que proponen aquellos cristianos que consideran que la homosexualidad está condenada en la Biblia.
Esperemos que os sea de bendición y os ayude a aquellos que tenéis dudas sobre la consideración por parte de Dios de vuestra sexualidad.

La Creación

«Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.
» (Génesis 2:23-25; Reina-Valera 1960).

 

Este es un pasaje muy citado por los críticos de la homosexualidad. En él se afirma que Eva fue hecha a partir de una costilla de Adán y que el hombre dejará a sus padres para ser una sola carne con su mujer.

El autor de este pasaje tiene como objetivo explicar qué es la Creación y cómo se ha perpetuado la especie humana. Para ello, nada más adecuado que explicar que Adán y Eva se unieron en una sola carne y tuvieron hijos. Esto no quiere decir que el hombre sólo pueda unirse a una mujer, dado que en el texto no se aprecia ningún vocablo que indique esta exclusividad.

Importantes personajes que aparecen en la Biblia fueron solteros, célibes o incluso polígamos. Estos tres estados no se nombran en este pasaje, y no por ello, a excepción del último (que, en el Nuevo Testamento, es desterrado), son pecaminosos a ojos de Dios. De la misma manera sucede con la homosexualidad: el objetivo del texto no es enumerar todos los tipos de estados de las personas, sino explicar cómo Dios creó al hombre y como éste se reproduce.

En conclusión, este pasaje no tiene como objetivo enumerar todos los tipos de estados que existen, sino únicamente explicar la Creación y su perpetuación. No se nombran muchos estados que fueron o son permitidos por Dios, y nadie los condena pese a esto. La homosexualidad, igual que la soltería y el celibato, no es nombrada, pero no se deduce de este hecho su condena, dado que no se afirma que el hombre sólo se pueda unir a su mujer, sino que se explica el caso general, más numeroso y el único que permite perpetuar la especie.

 

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