"¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?" (Romanos 10:14)

 

Muchas veces me pregunto cómo puedo servir mejor a mi Señor. Es difícil trabajar en el ministerio pastoral y en la iglesia local cuando trabajas contra corriente. Este es un problema que no me afecta únicamente a mí. Hace unos días una persona de otro país europeo me transmitía sus inquietudes sobre el servir a Dios y el rechazo por su tendencia sexual.

Cuando nos propusimos iniciar la misión “Peregrino Reformado” lo hicimos con la intención de llevar el Evangelio a todo el mundo, teniendo un especial interés por el colectivo homosexual. Nuestra idea es seguir llevando el Evangelio a toda persona, independientemente de sus circunstancias personales. Este es y será nuestro propósito fundacional.

Sabemos de mucha gente que por su condición sexual vive escondida en sus “iglesias” evangélicas, y también conocemos de personas que prefieren dejarse llevar por la corriente liberal y abrazar un cristianismo adulterado. Nosotros queremos ayudar a ambos grupos a reencontrarse con Jesucristo, su Único Señor y Dios, para que centren su vida en la Biblia sin abandonar su tendencia sexual.

También queremos apelar a aquellas personas homosexuales y lesbianas que no conocen a Jesucristo. Para ellas tenemos buenas noticias, noticias de salvación, fe y amor. El Camino de Jesucristo nos trae paz espiritual y vida eterna; y este no es otro que la fe en su Palabra y en la Promesa de que hay vida e Él.

Os invitamos a todos a seguir leyéndonos y a ayudarnos en ampliar la Iglesia de Dios.