La vida es sagrada

"Fui puesto a tu cuidado desde antes de nacer;desde el vientre de mi madre mi Dios eres tú". (Salmo 22:10)

 

Para Dios Nuestro Señor no hay nada más valioso que la vida humana. En primer lugar fue Él quien creó al ser humano a su imagen y semejanza. También fue el artífice del rescate del ser humano del pecado, enviando a su único Hijo a morir por los hombres. Imaginémonos un padre enviando a su único y amado hijo a morir por alguien. Ambos, padre e hijo, han de amar mucho a ese alguien para hacer un sacrificio tan enorme. Esto es lo que han hecho Dios Padre y Nuestro Señor Jesucristo. Para ellos nuestra vida, nosotros mismos, tú mismo tienes tanto valor que Jesús murió en una cruz para salvarte de la muerte eterna a la que estabas destinado. Pero no "sólo" ha hecho el mayor sacrificio posible Dios por ti. También te conoce desde antes que nacieses, en el vientre de tu madre. Te ha cuidado desde que eras una pequeña célula, te amó desde entonces, y te cuidó como a su más precioso tesoro.