Preguntas y respuestas

Hemos preparado un listado de preguntas y respuestas para que puedas resolver las dudas que puedas tener al entrar en esta página. Leerlas te ayudará a saber quiénes somos y en qué consiste, de forma breve, la fe cristiana. Te animamos que las leas para que puedas resolver aquellas preguntas que para mucha gente aún no tienen respuestas.

Peregrino Reformado

Ser cristiano

La Palabra de Dios

Otras iglesias y sectas

Valores familiares


¿Qué es Peregrino Reformado?

De forma resumida, Peregrino Reformado es un ministerio cristiano protestante reformado. Los reformados también somos conocidos popularmente como calvinistas.

Más detalladamente, Peregrino Reformado tiene como principal objetivo la extensión del Reino de Dios. En esta página web podrás encontrar información sobre la fe cristiana, así como un espacio de reflexión y debate teológico para la Gloria de Dios y la edificación de su Iglesia.


¿En qué consiste ser cristiano?

Ser cristiano consiste en depender de Dios a través de su Hijo Jesucristo. Es nacer de nuevo, y que la Gracia y el Poder de Dios nos transforme mediante la fe. Es conocer a Cristo Jesús y recibir la salvación eterna mediante sus méritos logrados por su muerte en la Cruz en expiación de nuestros pecados. En definitiva, es ser llamado por Dios para vivir una vida santa mediante la fe en Cristo.


¿Existe el diablo?

El diablo es un ángel caído, es decir, un ángel que se rebeló contra Dios. Su objetivo es que no cumplamos la voluntad del Señor, y para ello nos seduce y engaña, aprovechándose de nuestras debilidades. Nos hace creer que el placer es para nuestro bien y que si nos dejamos llevar por nuestro egoísmo somos felices. En realidad, el diablo quiere que seamos sus esclavos y esto lo consigue atándonos con nuestros propios pecados.


¿Existe el pecado?

La Biblia denomina «pecado» a la desobediencia a Dios. Según la Palabra de Dios todos los seres humanos desobedecemos a Dios y, en consecuencia, todos somos pecadores.

En el momento de nacer todos los seres humanos nacemos culpables de pecado a causa de la desobediencia de Adán y Eva a Dios. Como consecuencia de esta tendencia al mal, durante nuestra vida seguimos desobedeciendo a Dios reiteradamente, por lo que nos hacemos merecedores de la ira de Dios por contradecir constantemente su voluntad. Sólo al confiar en Dios y poner nuestra fe en Él podremos librarnos de su justa ira causada por nuestra tendencia al mal.


¿Hay vida después de la muerte?

Todo ser humano tiene en su interior un deseo de trascendencia e inmortalidad debido a que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios. La muerte es tan sólo la consecuencia última del pecado y el paso necesario para vivir una nueva vida. Lamentablemente, para aquellos que no crean en Jesús la nueva vida será el infierno; por el contrario, para los creyentes en Cristo será el Reino de los cielos.


¿La gente buena irá al cielo?

La Palabra de Dios nos dice que no hay nadie bueno. Según la Biblia, «bueno» es aquel que obedece a Dios y a su Ley durante toda su vida. Esta obediencia se resumiría en amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo.

Si lo pensamos detenidamente, podemos llegar a la conclusión de que no sólo nosotros, sino que nadie reúne estos requisitos. Por tanto, aunque la gente «buena» tendría que ir al cielo, no hay nadie que sea «bueno» ante los ojos de Dios, porque nadie cumple su voluntad totalmente y siempre.

Sólo Cristo Jesús fue obediente a Dios durante toda su vida sin mancha alguna. Sólo Él es bueno y tiene derecho a ir al cielo por sus méritos. Y es gracias a su justicia, conseguida como consecuencia de su obediencia a la voluntad divina, que los pecadores podemos ser salvos e ir al cielo.


¿Por qué Dios permite el mal?

Se trata de un gran misterio que Dios mismo no nos ha revelado. Ante la pregunta del mal tenemos que ser cautos y sinceros. La Iglesia no sabe el motivo de la existencia del mal, pero hay que dejar claro que aunque las Escrituras no nos explican su origen, ni el motivo por el que Dios lo permite, sabemos que proviene del corazón malvado del hombre y del pecado. El mal, por tanto, es consecuencia del Pecado Original que introdujo la corrupción, la muerte, la imperfección y el caos en el mundo.


¿Puedo elegir ser cristiano y dejar de serlo?

Nadie puede escoger ser un seguidor de Cristo. El Señor es quien elige a sus ovejas para añadirlas al rebaño de Cristo. Si sentimos el peso de la culpa del pecado en nuestros corazones y queremos que Dios nos libre de la muerte y de la desgracia ya estamos siendo llamados por su Espíritu. A través de las Escrituras aprenderemos cómo nos llama Dios y como irresistiblemente nos dejamos conquistar por el inmenso amor de Cristo.

Tampoco podemos dejar de ser cristianos si realmente lo éramos, porque nadie puede arrebatar a Dios las ovejas de su rebaño.


¿Qué es ser reformado?

Reformado es sinónimo de calvinista. Ser reformado no es seguir las doctrinas de un hombre o una iglesia. Juan Calvino sistematizó la teología de la Palabra de Dios y por eso las iglesias reformadas le debemos mucho a él; pero no le debemos obediencia. El cristiano reformado es aquél que deposita su confianza totalmente en Dios y en su Salvador Jesucristo. El reformado considera que la Gloria de Dios está por encima de la gloria del hombre.


¿Ser cristiano me hará ser más feliz?

Los cristianos somos personas que sentimos la felicidad y el gozo del Espíritu Santo, del amor de Dios y la gracia de Jesucristo. No obstante, seguimos viviendo en este mundo y eso implica que estamos sometidos al pecado y a la corrupción. Podemos pasar momentos tristes y dificultades; pero la diferencia es que el creyente sabe que en Cristo todo lo puede y tiene un Salvador que le da esperanza.


¿Sólo los cristianos se salvan?

Nadie, por sus propios méritos, es capaz de alcanzar la salvación. Un Dios santo y perfecto requiere de sus criaturas perfección y santidad. La única manera de alcanzar la vida eterna es a través de los méritos de Cristo Jesús, que sí que fue perfecto y santo.


¿La Biblia contiene errores?

No. La Biblia, en cuanto que es la Palabra de Dios, está inspirada y no contiene errores. Aunque los escritores fueron humanos, y por tanto falibles, el Espíritu Santo preservó sus escritos de error alguno.


¿La Biblia es la Palabra de Dios?

La Biblia dice de sí misma que es la Palabra de Dios. La Biblia fue escrita por hombres que estaban inspirados por Dios, por su Espíritu Santo. Por tanto, es Palabra de Dios escrita por hombres inspirados por Dios.


¿La Biblia es un libro cualquiera?

La Biblia es un libro especial que trata de un tema muy especial. Para el no creyente puede ser un libro cualquiera, pero no lo es. Como Palabra de Dios tiene el poder de transformar los corazones de los hombres.


¿Es la iglesia católica-romana la Iglesia verdadera?

La Iglesia la formamos todos los creyentes en Jesús, y no sólo aquellos que pertenecen a una denominación en concreto. Ésta es la verdadera Iglesia.

No cabe duda de que dentro de la iglesia católica-romana hay verdaderos creyentes, pero para poder serlo han de desobedecer muchas doctrinas que esa iglesia defiende y que contradicen de forma manifiesta la Palabra de Dios.


¿Por qué reformados y no católico-romanos?

«Fe católica» significa en griego «fe universal»; es por ello que, además de reformados, nos definimos también como católicos.

Pero conviene no confundir ser católico con ser católico-romano. La Iglesia católica o Iglesia universal es la comunidad de creyentes en Cristo repartida por toda la Tierra. La iglesia católica-romana, o iglesia romana, es una de las muchas iglesias o denominaciones que, aunque posee trazas de la doctrina cristiana, se ha separado de forma evidente de la simplicidad y pureza del cristianismo primitivo y la ha sustituido en gran parte por tradiciones humanas.

Y somos reformados porque seguimos la teología que los líderes de la Reforma como Martín Lutero (1483 - 1546), Ulrico Zuinglio (1484 - 1531) o Juan Calvino (1509 - 1564) sistematizaron en el siglo XVI.

En Peregrino Reformado valoramos especialmente la teología que sistematizó Juan Calvino, que fue un teólogo francés con un gran conocimiento tanto de la Palabra de Dios como de los teólogos de la Iglesia primitiva, especialmente de Agustín de Hipona (354 - 430).


¿Los cristianos odian a los homosexuales?

Lamentablemente algunos cristianos sí aborrecen a los homosexuales. Muchos creen que así cumplen la voluntad de Dios, sin darse cuenta de que precisamente están haciendo lo contrario de lo que Dios desea, ya que la Escritura no condena la homosexualidad.

Desde Peregrino Reformado trabajamos para hacer comprender la realidad de la homosexualidad a la Iglesia. Peregrino Reformado es un lugar de comprensión y amor hacia los homosexuales y un medio para llevarles las Buenas Nuevas de la Palabra de Dios.


¿Si soy gay iré al infierno?

Los homosexuales, como cualquier otra persona, irán al infierno por los pecados que acumulan desde su nacimiento debido a su maldad como consecuencia del Pecado Original.

No obstante, y como cualquier otra persona, si tienen fe en Cristo se salvarán. La homosexualidad no es un pecado, por lo que en ningún caso se puede aludir a esta orientación sexual como muestra de que la persona no tiene fe y de que no se salvará.