Juan Knox

Juan Knox (circa 1514 - 1572) fue el líder de la Reforma protestante en Escocia.

Nació en Haddington (Escocia) de una familia de granjeros. Estudió filosofía y teología en la Universidad de Glasgow y fue ordenado sacerdote.

George Wishart (circa 1513 - 1546) fue una de las personas clave en su vida. Este escocés se exilió en Inglaterra para escapar de la condena por herejía. Posteriormente tuvo que huir de Inglaterra por predicar contra la veneración a la virgen María. Finalmente, tras ser quemado en efigie, huyó a Alemania y a Suiza, donde tradujo la Confesión Helvética al inglés. Tiempo después volvió a Escocia, donde Juan Knox escuchó sus sermones, aunque no pudo evitar ser capturado y morir en la hoguera bajo la acusación de herejía.

Tras la muerte del promotor de la muerte de George Wishart, que era el cardenal Beaton, Knox se refugió en el castillo de san Andrés, donde fue capturado por los aliados franceses de la reina y enviado a galeras. Eduardo VI (1537 - 1553) lo rescató y fue invitado a predicar en la corte. Fue nombrado capellán real, pero tuvo que huir a Ginebra cuando María la sanguinaria, reina católica-romana, ascendió al trono inglés.

En la ciudad Suiza recibió la influencia teológica de Juan Calvino. Elaboró la Biblia de Ginebra, una Biblia en inglés con notas teológicas al margen, que es la que portaron los padres peregrinos que huyeron de Inglaterra hacia el continente americano para fundar lo que posteriormente serían los Estados Unidos de América.

A su regreso a Escocia en 1559 apoyó la rebelión protestante contra la reina católica-romana. En 1561 el parlamento escocés aprobó la Confesión de fe escocesa, decretó la abolición de la idolatría papista y de los obispados. Knox y otros presbíteros trabajaron también en la organización de la Iglesia de Escocia, elaborando el Libro de la disciplina. Los pastores se elegirían de forma democrática, siguiendo el modelo de Ginebra. Lamentablemente, la vuelta de María, la reina católica, retrasó la implantación de estas medidas.

Mantuvo una intensa actividad predicadora, redactó la Historia de la reforma en Escocia, así como multitud de tratados prácticos, correspondencia con dirigentes de iglesias o apertura de escuelas.

Hasta sus últimos días fue ministro en la catedral escocesa de Saint Giles’, desde donde atacó la tiranía de los reyes católico-romanos y propagó las doctrinas cristianas reformadas. Tuvo en muchas ocasiones fuertes discusiones con María la sanguinaría, aunque ésta nunca se atrevió a ejecutarle debido a su influencia.

Poco antes de morir pidió a su esposa que le leyera la Biblia. Murió escuchando la lectura de la primera epístola de Pablo a los Corintios.