Actores

Pese a que la Escritura es un libro generalmente desconocido, y no sólo para el gran público, sino también para muchos que se dicen cristianos, la crítica a la secta judía de los fariseos no es en ningún modo ajena al bagaje cultural de nuestro mundo poscristiano.

En este artículo vamos a comentar de forma sucinta cuáles eran las notas distintivas, los rasgos característicos y las actitudes más relevantes por las que son descritos los fariseos en la Escritura.

Los fariseos querían restaurar la piedad en la nación. «Fariseo» significa «apartado», y su objetivo en la vida era ser justos.

Los fariseos pagaban los diezmos escrupulosamente (cf. Mateo 23:23), eran celosamente proselitistas (cf. Mateo 23:15), estudiaban la Biblia celosamente (cf. Juan 5:39-40) y oraban diligentemente (cf. Mateo 6:5).

Si los fariseos tenían las características descritas anteriormente -algo que no podemos dudar, dado que así se relata en la Biblia- no podemos sino decir que los fariseos no sólo eran unos buenos judíos, sino también un ejemplo a imitar. Tal vez esto podrá causar impresión y escándalo en alguno de nuestros lectores, pero las virtudes relatadas no pueden no ser otra cosa que dignas de imitación.

Lamentablemente, junto a esas virtudes que les adornaban, de las cuales a muchos cristianos nos gustaría disfrutar, también se encontraban graves y profundas faltas, que son las que Jesús recriminaba y que en buena parte anulaban el fruto que podía nacer de su celo religioso. La religión de los fariseos era estrictamente externa, eran, como dijo Jesús, unos hipócritas (cf. Mateo 23:13).

A los actores en la antigua Grecia se les llamaba hypokrités, y así caracterizaba Jesús a los fariseos: eran personas que actuaban, fingiendo una fe que en realidad no tenían. Era una fe externa, que sólo seguía la letra de la ley, y no interna, que obedeciera también el espíritu de la ley divina. Lo que quería Jesús de los fariseos era que fueran justos, y ser justo es hacer lo que es justo, es decir, hacer lo que es gratificante a Dios. Y eso es lo que nosotros también hemos de hacer.