Feliz Navidad

Estimados amigos,


Estamos inmersos, por cuarto año consecutivo, en una crisis económica que también lo es social y moral. La humanidad parece abandonar por unos días, en Navidad, el comportamiento negativo y destructivo que le caracteriza para buscar lo humanitario que reside en cada uno de nosotros o incluso para limpiar las conciencias. Aparecen cientos de iniciativas solidarias, nos esforzamos en comportarnos mejor con nuestra familia, nuestros compañeros de trabajo e incluso nuestros enemigos. Aún así este esfuerzo tan loable de dejar de lado las rencillas y dejarse poseer por el «espíritu navideño» carece de continuidad durante el resto del año. Poco a poco la hipocresía se apodera de la sociedad y volvemos cada uno a dejar de lado el altruismo y el desinterés para mirar únicamente por el bien propio.

Hace más de dos mil años nació en Belén un niño que se caracterizó por vivir conforme este «espíritu navideño» de amor y desinterés toda su vida. Así Jesús vivió una vida perfecta y alejada de la hipocresía y la mentira. No sólo eso sino que, en un acto de entrega y amor inconmensurable, acabó dando su vida para salvación de nosotros, pagando las culpas de nuestros pecados y faltas. Por eso si depositamos nuestra fe en ÉL escaparemos de nuestra tendencia innata al egoísmo y al mal. Este es el sentido auténtico de la Navidad, esto es lo que debemos celebrar, que hace dos mil años nació Aquel por el cual la humanidad tiene abierta
una puerta de esperanza y salvación, Dios hecho carne, en quien el hombre puede salvarse de su maldad y alcanzar el amor y la salvación eterna.

Peregrino Reformado os desea Feliz Navidad y próspero 2012.

 

 

Por último un regalo musical para todos nuestros lectores. Un fragmento maravilloso del Oratorio de Navidad de Johann Sebastian Bach.