¿Vamos a votar?

El domingo los españoles estamos llamados a ir a las urnas para elegir tanto a los diputados del Congreso como a los miembros del Senado. Este domingo nos jugamos el futuro de España y las medidas a tomar para salir de la crisis económica en la que está sumida el país.

Como cristianos debemos aceptar nuestra responsabilidad ciudadana escogiendo nuestro voto en función de los valores bíblicos. No es recomendable dejarse arrastrar por ideologías humanistas que se enfrentan a la cosmovisión bíblica del mundo y la sociedad. En este sentido desgraciadamente España no cuenta con partidos claramente confesionales desde una perspectiva bíblica y reformada (como si es el caso de algunos países del norte de Europa). De esta manera, los cristianos españoles debemos escoger a nuestros representante haciendo un esfuerzo de renuncia a grandes expectativas contentándonos con los partidos seculares que existen.

A la hora de votar tenemos que poner sobre la mesa aspectos sumamente importantes:

En primer lugar, que el partido que escojamos respete la libertad individual y de religión.
En segundo lugar, es necesario que nuestra opción sea favorable al respeto a la moral cristiana. En este sentido, desde Peregrino Reformado creemos que hay postulados irrenunciables como la defensa de la vida, la del matrimonio cristiano (que nosotros creemos que comprende el matrimonio entre personas del mismo sexo), la ética protestante del trabajo, la valoración del esfuerzo y la disciplina económica.
Con estos postulados en mente debemos acudir a las urnas a votar, excluyendo a los partidos que no cumplen nuestras expectativas o bien que sostienen postulados que Dios reprueba en los gobernantes.

El próximo domingo (de nuevo, en este país no se respeta el día de reposo) iremos a las urnas con la mente puesta en la esperanza de un mejor Gobierno para todos los españoles. Este esperanza no debe descansar en los propios gobernantes, que son hombres falibles, sino en la mano de la Providencia divina que ha de guiarles.