Lutero clavando las 95 tesis en la iglesia de Wittenberg

"¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: !!Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!" (Romanos 10:15)

 

Un año más hemos llegado a la fecha de conmemoración de la Reforma protestante. Tradicionalmente se cree que un día como hoy de 1517 Martín Lutero clavó en la puerta de la iglesia de su ciudad, Wittenberg, las 95 tesis, en las que defendía una limpieza de doctrinas falsas que se habían introducido en la Iglesia.


Aquel hecho fue el detonante de la Reforma protestante y supuso, sin que Lutero lo supiese, el renacer del cristianismo en Europa. Gracias a la labor de Lutero, la Biblia volvió a tener el papel central y único para los cristianos. A la labor reformadora de Lutero (instrumento del Señor para gloria y rescate de su Iglesia) se sumaron los trabajos, esfuerzos y sacrificios personales de otros siervos de Dios que, no sin penas y sufrimientos que les llevaron incluso hasta el martirio, esparcieron la Palabra de Dios por todo el mundo. Es por ello que hoy recordamos también la labor de hombres como Juan Calvino, Felipe Melanchton, Martín Bucero, Zuinglio, Teodoro Beza, John Knox, Olaf Petersson, Juan Honterus, Mihály Sztárai, Casiodoro de Reina y Cipriano Valera; entre otros muchos. Cada uno de ellos, en su respectivo país, supo, por amor a su Salvador Jesucristo, llevar la Palabra de Dios sus compatriotas.


A todos los siervos del Señor sirva nuestro homenaje y recuerdo. Pero como ellos mismos querrían que dijésemos, que la gloria, honra y agradecimiento de su trabajo sea a Nuestro Señor Jesucristo y no a ellos, que en definitiva fueron meros instrumentos.

Soli Deo Gloria.

 

"Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina!" (Isaías 52:7)